Las cosas que nos pasan en la vida pueden ser cosas buenas o malas dependiendo del punto de vista que tengamos. En algunas situaciones ver el lado positivo puede ser difícil y laborioso y a veces tendemos a dejarnos llevar y pensar negativamente.
Sobre este “esfuerzo” hay un ejercicio muy útil y divertido que he descubierto recientemente: la fotografía. Cuando empiezas a hacer fotos, a parte de hacerlas a cosas y lugares comúnmente considerados bellos, buscas en sitios que antes ni te habías parado a mirar o que simplemente nunca les habías encontrado nada en particular. En estos sitios también buscas imágenes bonitas, impactantes o que expresen alguna emoción. Lo que antes era un soso bloque de edificios se convierte en una elegante repetición de rectángulos, enfatizados por el contraste del sol y las sombras. Lo que antes era una larga y triste carretera que atravesaba un campo árido, ahora son rectas paralelas que debido a la perspectiva se funden en el horizonte, acompañadas por unas menguantes farolas. Lo que antes era la cara más que vista de tu amigo se convierte en un torrente de gestos y emociones que antes no habías apreciado. Lo que antes eran dos edificios de estilo totalmente opuestos se funde en el reflejo de uno sobre el otro dando lugar a una nueva construcción desestructurada, recordando al genial Picasso.
En esta misma línea, uno consejo que leí decía que, aunque para obtener teóricamente una buena foto hay ciertos tipos de luces para cada tipo de situación, puedes aprovechar cualquier tipo de luz y de ambiente –la luz de la mañana, de la tarde, niebla, lluvia, oscuridad, la luz cálida de verano y fría de invierno, un parque, una habitación, un campo- porqué todos tienen algo que ofrecerte. En resumen, buscar el lado positivo de todo lo que nos rodea. Con el paso del tiempo y buena predisposición esta actitud puede ir calando en otros niveles de tu ser.
Creo, y seguro que no me equivoco, porque mientras escribo me siento positivo, que la mayoría de los aficionados a la fotografía justamente lo son por la inyección (puede que inconscientemente) de “positividad” que da el intentar ver el mundo con los mejores ojos posible.




M'agrada molt!! Es clar que sí, qualsevol situació ens pot servir, com a mínim, per aprendre, que ja és molt... ;-)
ResponderSuprimirBusquem el costat positiu!! (oju, que no vol dir veure-ho tot de color de rosa irreflexivament...) Visca l'optimisme intel.ligent!!